Después de la lectura del capítulo uno del libro "Enseñanza situada" he estado reflexionando acerca de mi reciente práctica educativa. Me acabo de integrar a una escuela primaria en donde estoy ""dando" la clase de música a todos los grados y la lectura del capítulo me ha hecho preguntarme si de alguna manera mi clase tiene las características de los 3 modelos comentados y por lo tanto tiene las bondades de aportar SIGNIFICATIVAMENTE a la vida de mis nuevos alumnos.
Al reflexional acerca de la clase busco la manera en la que doy oportunidades de experienciar (Dewey) o "hacer".
Mi clase consiste en que los alumnos canten algunas canciones populares, por lo que observo que este hacer esta relacionado solo con el canto, ellos aún no producen música con algún instrumento ni crean canciones.
El aspecto de la reflexión es el que me esta costando mas trabajo aplicar, la simple repetición de canciones no aporta para la solución de problemas ¿encuadro, exploración, estructuración de problemas reales? ¿De que manera propicio en mis alumnos la reflexión (Schön) y el diálogo que los lleve al análisis crítico?
En relación al contexto o situación en el que la presento y si tiene algo que ver con la vida de mis alumnos o con sus experiencias de vida, me doy cuenta que compartir canciones de: una rata vieja, la tía mónica, la hormiguita, las calaveras, etc. no sé que tanto se apegue a lo situado.
Si me pregunto si mi clase¿es experiencial?, ¿es reflexiva?, ¿es situada? en este momento tengo una respuesta negativa para ellas y una meta por delante para modificar mi práctica tradicional.
Como un aliciente a esta evaluación negativa quiero recordar que me reciben contentos y que tenemos un momento de agradable diversión y esto es una motivación a buscar opciones que satisfagan las verdaderas necesidades de mis alumnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario